miércoles, 27 de febrero de 2013

Posted by Horatio Caine On 8:25

El impedimento de expresión y circulación de los grupos de Gagá en la Región Este del país y la extralimitación de poderes por parte de las autoridades locales, plantean la urgente necesidad de un debate público sobre los temas básicos de políticas culturales, tales como las Identidades, la Diversidad, el Pluralismo y los Derechos Culturales.

Este año, durante la recién pasada Semana Santa, el Alcalde Gerardo Casanova, del Municipio de El Seibo, impidió que el “Gagá de Moreno”, perteneciente a esa misma comunidad, entrara en su tradicional recorrido a la ciudad. Pero tal acción no constituye una postura aislada. De igual manera, está sucediendo en Higuey y en La Romana, donde el Fiscal José Polanco y el nuevo Alcalde Tony Adames, mantuvieron la posición de no permitir que las agrupaciones de Gagá tocaran en los barrios del municipio.

Según lo publicado en Diario Libre, el pasado lunes 9 de abril, las autoridades actuaron por solicitud de sacerdotes y pastores de las iglesias católica y evangélica; quienes acusan al Gagá de “promover actividades de la religión vudú” y de “realizar ritos atentatorios y contrarios a la tradición cristiana”; lo cual caracterizan como algo “satánico”, que se realiza en honor al demonio. Nada más alejado de la realidad de esta tradición religiosa, danzaria y musical que se extiende en toda la isla, que llega a través de Haití, pero que ya forma parte integral de la Cultura Dominicana.

Evidentemente, estas autoridades desconocen o deciden intencionalmente irrespetar los mandatos de nuestra propia Constitución. La cual, desde el artículo 45 al 49, plantea con toda claridad y precisión lo concerniente a “la Libertad de Conciencia y de Cultos”, “la Libertad de Tránsito”, ·Libertad de Asociación” y “Libertad de Expresión y de Circulación”.

Pero aún más, el Artículo 64 de la nueva Constitución dominicana, promulgada el  26 de enero del 2010, aborda de manera expresa, por primera vez en nuestra historia, el tema de “Los Derechos Culturales”; representando la concepción más avanzada y crítica de la cultura, como expresión de lo humano y del desarrollo integral. Lo cual fue el resultado de una propuesta que encabezáramos, en el momento que asumíamos la presidencia de la Red Dominicana de Culturas Locales y que fue aprobado por unanimidad en la Asamblea Nacional.

Este artículo habla, con diáfana claridad, del  “derecho a participar y actuar con libertad y sin censura en la vida cultural de la Nación”; de que el Estado deberá establecer “políticas que promuevan y estimulen las diversas manifestaciones y expresiones populares de la cultura dominicana”. Y que “garantizará la libertad de expresión y la creación popular, así como el acceso a la cultura en igualdad de oportunidades y promoverá la diversidad cultural”, de la cual el Gagá es una expresión esencial.

Y si nos vamos al plano internacional, el caso es todavía más grave, ya que nuestro país es signatario de la Declaración Universal de la UNESCO sobre la Diversidad Cultural, erogada el 2 de noviembre de 2001. Por tal razón, toda autoridad, municipal, provincial o nacional, debe mantenerla como referencia, respetando y aplicando cada uno de sus enunciados.

Ya es tiempo de sobrepasar los parámetros ideológicos heredados del colonialismo, del neocolonialismo republicano, del trujillismo y del reformismo cultural ultraconservador, que todavía enarbolan muchas de nuestras autoridades. Ese que aún incentiva el antihaitianismo, el racismo, los prejuicios y las discriminaciones de las culturas populares. Ese que aún no reconoce ni valoriza la dimensión de lo negro en nuestra cultura y, mucho menos, los trascendentes aportes de África a la conformación histórico-cultural de la dominicanidad.

El Estado dominicano es constitucionalmente laico, y en base a tal fundamento deben elaborarse y aplicarse las políticas culturales oficiales; no a partir de las presiones o intereses de grupos religiosos particulares. La conformación de un Estado de Derecho no se hace exclusivamente con discursos, se construye con hechos, con las voluntades de sus líderes, el apego a las leyes y las acciones consecuentes de las autoridades locales y nacionales.

Tengamos claro, que más allá del Gagá, laten día a día las expresiones más profundas del pueblo dominicano, como parte de una Cultura Viva, colectiva, comunitaria y ancestral. Allí están sonando a cada instante los Palos o Atabales, Los Congos del Espíritu Santo, La Jerapega, El Priprí, La Sarandunga, el Bambulá, Los Guloya, La Comarca, La Salve y muchos más.

En definitiva, el complejo y profundo mundo de las religiones populares, integrantes plenas de la cultura dominicana, espera en silencio su reconocimiento, valoración y protección por parte del Estado.

Las autoridades competentes, en especial el Ministerio de Cultura, deberá tener la voz cantante y la clara determinación de impulsar un proceso de promoción y aplicación, por parte de todas las autoridades, de los mandatos emanados del Artículo 64 sobre “Los Derechos Culturales” de la actual Constitución dominicana; teniendo como prioridad los temas de la Identidad, la Diversidad y el Pluralismo Cultural.


Posted by Horatio Caine On 8:16




El Gagá es un culto sincrético mágico- religioso de origen domìnico-haitiano. Sus practicantes creen devotantes en un Dios cristiano y otros espíritus o misterios de origen vudú llamados “luases” que identifica con los santos cristianos. Como expresión de la religiosidad popular se practica en los bateyes de los ingenios azucareros en ambas poblaciones: dominicana y haitiana.

 Los ensayos del gagá se inician el primer sabadote cuaresma y continúan toda la cuaresma hasta llegar a su realización de jueves santo por la noche al domingo de gloria. El culto consiste en una ceremonia principal, de la silla y de ahí en adelante sus miembros y la población en general, canta, reza, baila, reciben espíritus, intercambian con otros gagás cercanos y recorren las calles del batey sin dormir hasta el domingo.

La ceremonia de la silla, la más importante consiste en, inscribir los nuevos miembros de la sociedad gagá, hacer el véve (figura pintada en el piso con ceniza y borra de café), dar comida a los luases. También el dueño hace una bendición o prillé de la vestimenta y miembros; y finalmente se hace el “levantamiento” es la parte principal y consiste en levantar tres veces la primera reina con el símbolo de guedé, para aceptar los espíritus, acompañados de rezos cantados y música. La misma se hace en una enramada adornada de guirnaldas rojas, en cuyo centro existe un palo central y candela. Se oficia el viernes santo.

La sociedad gaga está compuesta por una jerarquía que abarca: el dueño, el presidente y segundo presidente, el jefe de la fuerzas armadas, el ministro de guerra, el de la marina un general de brigada, un coronel, un segundo coronel, los mayores, cinco reinas, un secretario, un cajero, supervisores, un mayordomo y los músicos acompañados de un coro de mujeres. Todos con funciones asignadas por el dueño del gagá. La calidad del mismo dependerá de los recursos económicos con que cuente el gagá y sus dueños.

Los instrumentos musicales son: congo, tambora, vaccines, tatú fututo, jong, percusión, maracas y pitos.

En Semana Santa, fecha en la cual se celebran los gagás en los bateyes, se pueden apreciar este tipo de manifestaciones mágico-religiosas. Estos cultos forman parte de nuestra cultura por lo que debemos conocerlos pera poder valorarlos como un elemento importante de nuestra identidad.
Posted by Horatio Caine On 8:01

Quiero que hablemos un poco de GAGA y luego demos opinion de esta expresion religiosa cultural.


Gagá es una expresión religiosa popular dominicana (Rosemberg, 1974), debemos convenir en que su origen y el de sus cultores es externo a la cultura dominicana. Todos sabemos que el Gagá es la solución de continuidad en territorio dominicano de ciertas manifestaciones afrorreligiosas particulares a la religión vodú practicada en Haití, recibiendo el nombre de cultos "Ra-Ra"

Con la vendimia de la caña, grandes contingentes de trabajadores agrícolas han ocupado, no sin cierta movilidad, áreas restringidas al espacio geográfico conocido como "Zonas de Batey" o "Bateyes". Los bateyes son núcleos semirurales donde se albergan enormes grupos de obreros agrícolas de nacionalidad y cultura externa al contexto general de la cultura dominicana. A estos, se unen pequeños segmentos de población nacional, que se incorporan al contexto en diferentes niveles de integración, determinada por las reglas del juego establecidas por el sistema de explotación agroindustrial de la caña del azúcar.

La mayoria de esos trabajadores son inmigrantes hermanos haitianos los cuales han traido su cultura, sus costumbres a aportar en la nuestra, en la que se une esa musica popular conocida como gaga.

Hoy en dia el gaga ocupa un lugar importante dentro de nuestra musica, y esta siendo escuchado como musica de moda atratendo a personas de todas las edades, a pesar de que en este ritual se hacen sarificios de animales y es criticado por otros como un ritual satanico.


Posted by Horatio Caine On 7:53
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Posted by Horatio Caine On 7:48


El exdictador Jean Claude Duvalier, acusado por crímenes de lesa humanidad y desvío de fondos, tampoco concurrió hoy a una audiencia convocada por el Tribunal de Apelación de Haití.

La posición del inculpado fue la misma que asumió los pasados 31 de enero y 7 de febrero, fecha de los primeros llamados para responder ante la justicia.

No hay ni uno por ciento de posibilidades de que venga aquí, manifestó Reynold Georges, uno de los abogados de Duvalier, presente el juzgado por otros casos.

Según reportes de prensa, el jurista expresó que ahora esperarán tranquilamente por el Tribunal de Casación, la más alta autoridad que dicta decisiones sin otra posibilidad de recurso.

Duvalier regresó dos años atrás de manera repentina a Puerto Príncipe tras permanecer un cuarto de siglo en Francia, y entonces autoridades haitianas le abrieron una investigación por abuso de los derechos humanos durante su dictadura de 1971 a 1986.

Sin embargo, a finales de enero del año pasado el juez Jean Carves descartó enjuiciar al llamado Baby Doc por esas violaciones, declaradas como prescriptas, e indicó que iría a los tribunales solo por corrupción y desvío de fondos.

De esa forma, fueron obviadas decenas de denuncias presentadas por víctimas del régimen, cuyos abusos, a juicio de organizaciones civiles, constituyen crímenes contra la humanidad, por lo cual son imprescriptibles.

Ante tal decisión, los afectados recurrieron en febrero de 2012 al Tribunal de Apelación.

Si es procesado por corrupción, Duvalier enfrentará una pena máxima de hasta cinco años de cárcel.

Al sucesor en el poder de su padre, el también déspota Francois Duvalier, se le atribuyen otros delitos como la asociación con delincuentes y malversación de entre 300 y 800 millones de dólares.

Diversas fuentes estiman que durante las dictaduras duvalieristas fueron asesinados de 20 mil a 30 mil civiles, principalmente a manos de unas fuerzas paramilitares, todavía existentes de forma no oficial, llamadas Ton Ton Macoutes.
Posted by Horatio Caine On 7:37


Naciones Unidas, 27 feb (PL) El experto independiente de Naciones Unidas sobre los derechos humanos en Haití, Michel Frost, llegará a Puerto Príncipe el próximo sábado para estudiar la situación en ese asunto en esa capital y sus alrededores, se anunció hoy.

El especialista estará una semana en el país antillano para indagar con la población y las autoridades sobre la evolución del estado de los derechos humanos luego de cuatro meses de su anterior visita, según se informó en la sede de la ONU en Ginebra.

La agenda de Frost incluye entrevistas con miembros del gobierno, el parlamento, el cuerpo diplomático, la misión de Naciones Unidas en Haití y organismos de los derechos humanos y de la sociedad civil.

El viaje del experto tiene lugar 10 días después que la ONU rechazó una demanda de compensación presentada por las víctimas de la epidemia de cólera que estalló en Haití en octubre de 2010.

Aquel reclamo tuvo su origen en las evidencias de que un grupo de soldados nepaleses de la misión de cascos azules fueron los causantes del origen del virus al contaminar con sus desechos humanos las aguas del río Artibonite.

La crisis por esa enfermedad surgió en medio de la tragedia provocada por el terremoto de enero de 2010 que dejó más de 300 mil muertos y un millón 300 mil personas sin vivienda.

Otro tema de actualidad en materia de derechos humanos en Haití gira en torno al exdictador Jean Claude Duvalier, quien la semana pasada no compareció ante un tribunal que lo investiga por crímenes de lesa humanidad y desvío de fondos.

El acusado, hijo, heredero y sucesor en el trono del régimen edificado por su padre, regresó a Haití en enero de 2011 luego de 25 años en Francia, a donde huyó en 1986.

Con respecto a ese caso, la Ata Comisionada de la ONU en esa materia, Navi Pillay, llamó la semana pasada a las autoridades haitianas a evitar que queden impunes las violaciones de los derechos humanos durante el régimen del exdictador.

El Estado tiene la obligación de garantizar que no haya impunidad para las serias transgresiones de esos derechos registradas en el pasado, apuntó, al mencionar las denuncias de crímenes, tortura, ejecuciones extrajudiciales y desapariciones forzosas, entre otras.